Existe una idea romántica sobre la libertad de las ideas y las creaciones; durante mucho tiempo se ha hablado de los «Royalty-free» como un avance mal llamado progresista y cultural; cuando en realidad lo único que hace es frenar la creación artística y económica; es necesario la existencia de una ley de Propiedad Intelectual y aquí explico el porqué.

¿Qué es la propiedad intelectual?

Es un concepto muy sencillo que alberga una idea muy amplia e importante.

Imaginemos que Cervantes, cuando comenzó a idear el Quijote (Don Quijote de la Mancha) hubiera compartido su idea con otro gran escritor, por ejemplo… Shakespeare; y a este le hubiera gustado mucho la idea, haciéndola suya y copiándola. Injusto ¿verdad?.

Zuckerburg

Otro ejemplo, Mark Zuckerburg, cuando tenía 19 años; crea junto a otros 3 amigos una idea genial ideando un foro para que los estudiantes de su universidad se comuniquen: ¡Facebook!. Y sin permiso de sus otros tres compañeros lo patenta y lo lanza; convirtiéndose 16 años después en uno de los hombres más ricos del planeta y con la plataforma social mas conocida: pues eso es real. Cuando Zuckerburg lanzó Facebook; lo hizo sin la autorización de Cameron, Winklevoss y Narenda a quienes años mas tarde compensó con una pequeña cantidad para que no lo denunciaran; pero la idea original y el trabajo inicial era de los cuatro y Zuckerburg se lo apropió.

O sencillamente que este blog, o cualquiera otro no estuviera protegido y las autorias de mis palabras pudieran ser copiadas y utilizadas por otra persona; como ocurre con un cuento que publiqué hace muchos años «El tuareg y la Libélula» y que circula sin una sola referencia a su autor.

¿Porqué proteger las ideas?

Ese tipo de cosas intenta evitar la Propiedad Intelectual; pero es aún más profundo; un escritor, un músico, un pintor… un artista, necesita de una preparación, investigación, trabajo y tiempo para crear una obra de calidad. Si deseamos que siga existiendo la cultura, que haya museos contemporáneos, nuevos libros, películas, programas informáticos y desarrollo industrial; es necesario proteger las ideas porque conllevan un trabajo y en muchos casos una dedicación exclusiva que sin unos ingresos económicos sería radicalmente imposible desarrollar.

La creación necesita dinero: los artistas, intelectuales, científicos, programadores, músicos, escultores, pintores, escritores no sólo necesitan comer y tener una vivienda; sino que tienen que investigar, comprar materiales para crear su obra y tiempo para desarrollarla y por muy bello que nos parezca la idea del «libre de derechos de autor» sin esta especial protección lo único que ocurriría es que el desarrollo intelectual se frenaría en seco o lo que es lo mismo, se dejaría de crear instrumentos musicales, libros, pinturas, teatro, etc…

Hay que proteger las ideas y a los creadores.